La loca del camisón

29 de mayo de 2010

  La verdad es que esta usuaria da para escribir un libro ó dos… Vino hace unas semanas y estaban dos compañeras en la biblioteca, una de ellas lleva trabajando aquí unos 10 años, y la otra casi 2. Pues se acerca a ésta última y le dice: “Qué, compañera nueva ¿no?” Y le contestan: “Pues no, lleva aquí 10 años.” “Ah, pues habrá cambiado de look.  Bueno, feliz Semana Santa” (eran principios de mayo). “Igualmente”. “Y cuidado con la primavera, que la alergia te da mucho la lata, ¿no?” “Pues no, no tengo ninguna alergia”. “Ah, pues tienes la cara muy roja.  ¿No te la lavarás con estropajo?” “Pues no”

Niño ofendidísimo

29 de mayo de 2010

  Viene un niño de unos 7 u 8 años a recoger su carnet con unos amiguitos, y la compañera que le atiende le dice que tiene que venir su padre o su madre a firmar la solicitud, “porque claro, eres menor”; y le contesta él, todo ofendido: “No, no, yo no soy menor”. “¿Ah, no?” “No, yo soy de mediana edad.”

Surrealismo en las calles

25 de marzo de 2010

24 de marzo de 2010

Erotismo a media mañana.

23 de marzo de 2010

En cierta ocasión, una usuaria de unos cincuenta años se acercó al mostrador para solicitar un libro sobre las hadas. Le pregunté si quería un cuento infantil y me contestó: “¡No, no! Quiero un libro erótico con imágenes de hadas de grandes pechos y gnomos bien dotados, que sea muy explícito.” Le enseñé lo que había y aunque le gustó no se llevó ninguno. Entonces me preguntó dónde estaba la literatura erótica, la llevé hasta allí y se puso a mirar los libros por encima, pero cambió de idea y antes de marcharse me dijo: “Casi mejor vuelvo otro día en camisón”.

Como Pedro por su casa.

23 de marzo de 2010

Tenemos un usuario que viene a la biblioteca de 9 a 9 (solo le falta fichar).  Cuando quiere periódicos usados (que utiliza para limpiarse los zapatos) entra hasta el baño para buscarte no sea que te vayas a escapar.

cortar uñas

23 de marzo de 2010

Señora mayor  que entra por  la puerta de la biblioteca y le comenta a mi compañera que está tras el mostrador si le corta las uñas . Mi compañera sabe que el usuario siempre tiene que ir contento así que se las corta con unas tijeras de la biblioteca .

Bienvenid@s a nuestro blog.

23 de marzo de 2010

La biblioteca es como la vida misma: habitualmente todo va sobre ruedas, hay buen ambiente de trabajo, los usuarios van y vienen… Pero, cuando menos te lo esperas, aparecen imprevistos. Unas veces son divertidos y te ries cada vez que los cuentas, pero en contadas ocasiones te encuentras con detalles inoportunos, excéntricos, etc, que no sabes cómo afrontar, aunque el sentido común acabe por solucionarlo todo. Queremos compartir todo esto con vosotros y que nos conteis también vuestras propias experiencias.


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